jueves, 19 de mayo de 2011

Doctorado en Estudios Latinoamericanos con énfasis en Pensamiento Latinoamericano de la Escuela de Filosofía.


Foto tomada el martes 03 de mayo del 2011 en el Fortín de la ciudad de Heredia.

En la misma aparecen graduados y graduandos de las distintas promociones del Doctorado en Estudios Latinoamericanos con énfasis en Pensamiento Latinoamericano de la Escuela de Filosofía.

En la primera fila y de izquierda a derecha: graduandas Jeannette Valverde Chaves y Alice Miranda Arguedas.

En la segunda fila de izquierda a derecha: Dr. Ronald Casas U., Coordinador del Doctorado en Estudios Latinoamericanos; Dr. Alfredo Blanco Odio; graduando Juan Gómez Meza; graduando Fernando Gray Rogers; Dr. Francisco Fernández Alvarado y el Dr. Eduardo Saxe F., Director de la Escuela de Filosofía.


miércoles, 11 de mayo de 2011

Informe de gestión

RESUMEN EJECUTIVO

Dr Eduardo Saxe Fernández

A finales del siglo XX, el entorno del país y la UNA se volvió muy adverso para el cultivo de la filosofía, la historia, la literatura, el pensamiento crítico y la creatividad, por la adopción de modelos llamados “neoliberales”, que en la UNA redundaron en la consolidación de una “Universidad Pública comercializada”. Ese entorno, en sus consecuencias de estructuración institucional y jurídica, ha considerado a la filosofía como innecesaria o peligrosa. Se pasó de ser Departamento a Escuela, con lo que miles de estudiantes de la una dejaron de educarse en ética y en epistemología, al menos, y que el ámbito de alcance de la escuela se redujera a algunos pocos cientos de estudiantes especializados. A esto se agrega la tendencia a enfatizar la filosofía que toma como su objeto de estudio a la historia de la filosofía y, consecuentemente, a despreciar filosofía que se dedica a estudiar la problemática humana y natural real. A lo anterior se suma que en la escuela, al momento de asumir nosotros su conducción, se tenía una autoestima académica bajísima, y los posgrados no estaban graduando a sus estudiantes.

Por invitación y propuesta del estudiantado, así como de Ronald Casas Ulate y de Julio Ramírez Mendoza, sobre todo, determinamos proponer una gestión a mi cargo, acompañado por el joven filósofo Herman Güendell Angulo, quien se desempeñaría excelentemente en la subdirección a la vez que cursa nuestro Programa Doctoral.

La estrategia para lograr la recuperación y el reposicionamiento de la Escuela, se articuló en el lema de propuesta filosófica actualizada del original “filosofía necesaria” de la década de 1970, como “pensamos dialogando” y en un conjunto de actividades de revitalización, bajo la rúbrica del proyecto “2010-2011, Año de la Filosofía en la UNA”, que incluyeron, entre otras, la publicación de un Calendario Solar de la Filosofía 2010-2011 y un VI Congreso Internacional de Filosofía.

Para fortuna de la UNA y la Escuela, hemos contado con un cuerpo administrativo que se debe calificar como excelente y como uno de los más brillantes de toda la institución. Las compañeras administrativas han demostrado una intensa lealtad hacia la Escuela y la UNA, una disposición de compromiso y servicio que las lleva a extender sus labores más allá de los requisitos de sus respectivos puestos, y sobre todo una disposición de carácter que ha permitido a la Escuela no solamente sostenerse ante reiterados ataques de los promotores de la Universidad comercializada, sino apoyar decidida y entusiastamente nuestra propuesta gestionaria.

Al cabo de casi tres años de gestión, hay que señalar al menos los siguientes logros sustantivos:


ü Recuperación de autoestima del profesorado y sobre todo del alumnado;
ü Recuperación de elementos simbólicos e institucionales escamoteados por el modelo de Universidad Pública comercializada (como la sala Erasmo de Rotterdam o la Plaza Láscaris, por ejemplo)
ü Reposicionamiento positivo de la unidad académica como actor en el entorno de la una, el país e internacionalmente
ü Diseño de una Mención del Doctorado en Estudios Latinoamericanos: ”Derechos Humanos y Movimientos Sociales”, que se encuentra en fase de aprobación
ü Creación del área temática “Filosofías del Mundo” y diseño de sus cursos
ü Desarrollo de importantes investigaciones en lógica y publicación en una de las mejores editoriales inglesas, de la obra sobre lógica modal, del Dr. Max Freund Carvajal
ü Graduación de estudiantes de posgrado (14 doctores y 22 maestros a junio 2011)
ü Graduación de estudiantes de grado (40 bachilleres y 15 licenciados a junio 2011)
ü Inicio del proceso de rediseño del programa de Bachillerato en Filosofía
ü Apertura de la III promoción de la Maestría Interinstitucional en Bioética
ü Apertura de la VIII promoción del Doctorado en Estudios Latinoamericanos con 18 estudiantes (2º trimestre 2011)
ü Aumento de matricula estudiantil del grado (de más de un 40%)
ü Mejoramiento de los programas de los cursos de bachillerato y licenciatura
ü Mejoramiento del equipamiento tecnológico
ü Creación del laboratorio de filosofía para la innovación y la experimentación, que permite a estudiantes y académicos emplear las más recientes herramientas de investigación y aprendizaje
ü Creación y desarrollo del área de filosofías del mundo, con el diseño de 12 cursos que se ofrecerán a partir de 2012.
ü Realización de congresos internacionales y coloquios internos para suscitar mayor discusión, actualización de esa discusión, así como contactos académicos internacionales.
ü Establecimiento de vínculos internacionales de cooperación, con universidades en México, Brasil, Panamá y España.
ü Celebración del año de la Filosofía y V Congreso Internacional de Filosofía
ü Creación de las Cátedras “Rodrigo Carazo Odio”, que ya es un proyecto de las cuatro universidades públicas, y la Cátedra UNESCO: Ética de la ayuda humanitaria en condiciones de desastre
ü Localización de 24 millones de colones para ampliar los servicios al Centro de Estudios Generales, comprar materiales bibliográficos y actualización tecnológica, incluyendo la adquisición del robot NAO que se llamaría “FILOSOFITO”
ü Se logró la aprobación de tres jornadas de tiempo completos en propiedad para la administración
ü Se mantuvieron las actividades que ya desarrollaba antes la Escuela, como el Certamen UNA-Palabra y las publicaciones de la Revista Praxis, los Cuadernos Prometeo y la Hoja Filosófica (Revista Latinoamericana de Filosofía)
ü Queda como carencia, la imposibilidad de reactivar el bachillerato en enseñanza de la filosofía. En 2011 las autoridades superiores nos denegaron la posibilidad de abrir este programa porque solamente hubo 13 (trece) estudiantes que querían cursarlo.

Es importante destacar, hacia delante, la reestructuración del plan de estudios del bachillerato, recuperando su diseño original, es decir, articulado alrededor de problemas antes que articulado alrededor de autores y períodos históricos. Para lograr una filosofía orientada por el “pensamos dialogando”·, también hace falta que el plan de estudios de grado incluya un Taller anual, en el que participarían todos los estudiantes de la Escuela (grado y posgrado), alrededor de temas prefijados. En esos Talleres se articularían, al mismo tiempo, los proyectos de investigación –que establecerían parte de los temas prefijados. La investigación debe mantener el área de lógica y avanzar en proyectos de apoyo a la docencia de grado. Esa investigación debería articularse alrededor de los cuatro ejes temáticos de la Escuela: filosofía occidental, pensamiento latinoamericano, bioética, y filosofías del mundo, a manera de vincular los estudios de grado con los de posgrado, especialmente a través del Taller anual (que se desarrollaría en el segundo ciclo). También es importante mantener la realización de congresos y coloquios, siendo los primeros de diálogo con interlocutores nacionales, regionales, internacionales, y siendo los coloquios instancias de discusión y presentación de trabajos, desarrollados especialmente en la docencia y en los talleres.

Hace falta también replantear la discusión sobre la conveniencia de reconvertirse en Departamento, considerando que ese tipo de unidad académica permitiría mantener todos los programas de docencia existentes y a la vez permitiría hacer dos cosas importantes: diversificar la investigación y satisfacer una necesidad que la UNA ha venido empezando a sentir, de educarse adecuadamente en ética, lógica, epistemología y estética, al menos. Y recordar que la figura de “departamento” no es ni superior ni inferior a las figuras de “Escuela” o “Instituto”.

Les agradezco a toda la comunidad de la Escuela la benevolencia que han tenido con mi persona, obviando mis limitaciones y apoyando la estrategia de dirección propuesta, que viene dando resultados y que nos ha permitido reabrir horizontes pensantes y críticos para las juventudes costarricenses.

Eduardo Saxe deja dirección de la Escuela de Filosofía

Después de casi tres años de gestión exitosa al frente de la Escuela, el Dr. Eduardo E. Saxe Fernández asume la dirección del Instituto de Estudios Latinoamericanos. Al mismo tiempo, el Dr. Saxe está trasladando medio tiempo en propiedad para continuar apoyando a la Escuela de Filosofía. Tiene previsto enseñar el curso "Filosofía crítica" para el segundo semestre 2011. Próximamente publicaremos en este sitio una entrevista y su informe de labores.


En la foto aparece el Dr. Saxe con el personal administrativo de la Escuela, equipo que ha establecido nuevos parámetros de excelencia en la historia de la Escuela y de la Universidad Nacional.

Universidades públicas consolidan Cátedra Rodrigo Carazo

La cátedra Rodrigo Carazo inaugura un espacio de integración y trabajo conjunto entre las cuatro universidades públicas. En esta oportunidad nos reunimos en la UCR, acordamos iniciar con la organización del acto de inauguración de la Cátedra, así como continuar en la formalización de esta iniciativa como proyecto de CONARE.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Filosofía de la UNA en Panamá





Nuestro director, el Dr. Eduardo Saxe Fernández participa en actividades académicas en la Universidad de Panamá.
En esta oportunidad dictará la conferencia:¿LA FILOSFÍA EN LA ENCRICIJADA? para estudiantes y académicos del Departamento de Filosofía de esta casa de enseñanza canalera.

En la mañana de hoy se realizó un taller sobre COLAPSO ECOSOCIAL MUNDIAL, donde se incitó al debate y la crítica filosófica.

Se abordaron entre otros temas:
  • Los conceptos engañosos
  • Los problemas de la civilización occidental: cristianismo-monoteísmo, capitalismo-economía con crecimiento infinito.
  • El peligro termonuclear
  • El peligro ontológico
  • Colapso mundial o crisis de Occidente
  • Dilemas éticos: del Titanic, de como cortar la rama del árbol en que vivimos.
Las actividades se extenderán el día de hoy 23 de marzo, mañana jueves y el viernes.
El Dr. Saxe, viaja acompañado del Dr. Juan Gómez Meza, académico de la Escuela de Filosofía de la UNA, quien también impartirá el día de mañana la conferencia FILOSOFÍA Y TEORIA QUEER, además de un conversatorio con activistas de la comunidad GLBTT de Panamá, académicos y estudiantes de Filosofía.

Recordemos que estas actividades tienen como objetivos establecer y profundizar vínculos y cooperación entre académicos/as y estudiantes de ambas unversidades, y sobre todo exponer la propuesta de la UNA sobre una filosfía significativa, un pensamiento dialogante.

Compartimos estas fotografías y agradecemos a la Universidad de Panamá, al Departamento de Filosofía, a la señora Decana de Humanidades y sobre todo a la Dra. Urania Ungo por su hospitalidad y por permitir y generar este espacio de diálogo.

lunes, 7 de marzo de 2011

Tareas para la Facultad de Filosofía y Letras

Eduardo E. Saxe Fernández
Director
Escuela de Filosofía
07-03-2011

Colegas de la academia y la administración, así como estudiantes, me han instado a proponer mi candidatura para la Decanatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Comparto con esas personas la necesidad de un cambio profundo en la Facultad que nos permita recuperarla y avanzar hacia nuevos horizontes.
Ciertamente, la Facultad en primer término debe buscar proyectarse a toda la universidad, porque nuestras actividades académicas son necesarias para el conjunto de la UNA, conjuntamente con las Artes, la Historia y las Matemáticas, así como con nuevas herramientas tecnológicas incluyendo las TICs. Es decir, la FFL debe ser transversal a todas las facultades. ¿Por qué? Estudiantes y profesores/as, toda la administración, hablamos y escribimos la lengua española y también debemos utilizar lenguas modernas extranjeras; similarmente utilizamos a diario libros, revistas, periódicos, documentos e información; además estamos insertos e involucrados estructuralmente en procesos regionales latinoamericanos, y la problemática sexual y de género, en particular de las mujeres y otros sectores discriminados por esas razones, es de primera importancia. Igualmente, todas las personas de la UNA creemos o no creemos en religiones y esas preocupaciones y creencias son de la mayor relevancia en nuestras vidas; y finalmente, por ser humanos pensamos y reflexionamos sobre nosotros, sobre la sociedad y sobre el mundo, de manera que la filosofía también es necesaria para el conjunto de la institución, incluyendo las dimensiones éticas, epistemológicas y estéticas, al menos.
Reafirmar ese carácter transversal de la FFL en la UNA ha de ser una tarea central en el próximo quinquenio, para superar los traumas y graves deterioros provocados por las estrategias y políticas de lo que hemos llamado la universidad pública “comercializada” de quienes han dirigido en los últimos dos decenios la Facultad y la UNA. Efectivamente, por ejemplo, la ética ha sido sustituida por ideologías mercantilistas estrechas y la reflexión epistemológica ha sido desplazada por la simple asunción de algunas técnicas procedimentales prácticas. El carácter transversal de la FFL también contribuirá en importante medida en el proceso de reconstrucción del Centro de Estudios Generales, emprendido por la nueva administración de ese Centro, al permitir comprender al CEG como el “gemelo inverso” de nuestra facultad, ya que el CEG debe tener en su seno la presencia del conjunto de las unidades académicas de la UNA. La FFL debe regresar activamente al CEG, a la par de las otras unidades académicas de otras facultades, para que el CEG sirva realmente como puerta de entrada a la UNA, en la que el estudiantado logre compenetrarse con lo que se realiza académicamente en la institución y logre entonces, orientarse vocacionalmente y acceder al mejor conocimiento que hayamos podido desarrollar.
El otro aspecto fundamental es la orientación académica que debe emanar de la Decanatura y del mismo Consejo Académico de Facultad, muy ausente en los últimos tiempos. Promover tareas conjuntas, no solo administrativas sino fundamentalmente alrededor de las temáticas que preocupan o entusiasman a la humanidad, al país y a la misma universidad. Hace falta, así, propiciar la transversalidad interna de nuestros dos institutos en la misma Facultad, para que actúen como catalizadores y coordinadores de iniciativas y actividades.
Respecto a las demás unidades académicas, considero que es muy necesaria y urgente la creación de una Escuela de Lenguas Modernas, separada de una Escuela de Lengua y Literatura: tanto por las dimensiones que ha adquirido la enseñanza de lenguas modernas como por el deterioro que ha sufrido el área de lengua y literatura, por ejemplo al ser eliminada su participación en el Centro de Estudios Generales (junto con Filosofía e Historia). La nueva Escuela de Lenguas Modernas no requeriría en (digamos) los primeros cinco años, de financiamiento del presupuesto oficial para el aparato administrativo que haría falta, ya que se puede sufragar con recursos de los programas de venta de servicios, hasta que la institución haya realizado las gestiones necesarias para normalizar esos nuevos gastos presupuestarios. Esa Escuela de Lenguas Modernas deberá además aumentar aún más sus dimensiones, ya que tenemos una tarea urgente en la institución, que es garantizar un bilingüismo efectivo a todo el personal académico y administrativo y sobre todo al estudiantado. Por su parte, la resultante Escuela de Literatura y Ciencias del Lenguaje podrá concentrarse en esas áreas del conocimiento tan fundamentales, y proyectarlas a la institución, incluyendo al CEG.
Mediante un fideicomiso proveniente de los programas de ventas de servicios, la FFL podría financiar y erigir una nueva edificación (tal vez junto a la Biblioteca Infantil), que albergase la nueva Escuela de Lenguas Modernas, la Biblioteca de la Facultad (“Jaime González Dobles”), una soda y oficinas para el personal académico.
La Escuela de Bibliotecología, Documentación e Información tiene tareas trascendentales en el futuro inmediato de la UNA y el país, especialmente por las urgencias de desarrollar a fondo el área de “Información” y de lograr la vinculación orgánica e intrínseca con el SIBUNA. El área de información está en crecimiento explosivo desde hace rato y los problemas y tareas implicados superan con mucho todo lo que pudiera hacerse desde las áreas puramente teecnológicas, haciéndose imprescindibles los aspectos de lengua y de conceptos, por ejemplo. A muchas personas nos parece inconcebible la actual separación que existe entre estas dos instancias (Escuela de Bibliotecología y Sistema de Bibliotecas), y señalamos que, por ejemplo, si contásemos con una Facultad de Medicina y un Hospital Universitario, pues es lógico que mantendrían estrechos vínculos. El SIBUNA padece graves deficiencias que afectan negativamente la investigación, la docencia y la extensión, que la Escuela podría coadyuvar a superar. El estudiantado de la Escuela de Bibliotecología debe tener como su laboratorio “natural” al SIBUNA, incluyendo el desarrollo de proyectos de graduación.
Las escuelas de Ciencias Ecuménicas de la Religión y de Filosofía necesitan mayor apoyo y proyección al interior de la UNA y a nivel nacional, y en la Facultad su participación se hace necesaria para que los proyectos y programas adquieran profundidad y mayor significado para las personas involucradas en ellos. Una de esas tareas, insisto, es renovar la presencia de estas dos temáticas en el CEG y en todas las otras facultades. Conjuntamente, estas dos escuela podrían impulsar perspectivas “interculturales” desarrollando otros conocimientos religiosos y filosóficos de diferentes culturas y civilizaciones, incluyendo las indígenas y de origen africano en nuestro continente y subregión.
Ya me referí a los dos institutos, que han venido realizando importantes esfuerzos, los cuales hace falta vincular con y aunar a los correspondientes de las escuelas.
Las áreas de investigación y de extensión, pueden ser utilizadas como instrumentos dinámicos para reintegrar la parte comercializada de la UNA que representan los posgrados. Articulando los trabajos de graduación de grado y de posgrado con los proyectos de investigación y extensión, se posibilitará un mejoramiento sustantivo de la calidad académica y los posgrados empezarían a articularse orgánicamente con sus mismas unidades académicas.
Empeñémonos en buscar y construir una Facultad y una Decanatura dinámicas, con ideas y consistentes académicamente. Es lo que hace falta y es lo que me han solicitado encabezar. No obstante, aunque me siento halagado por esa confianza, no puedo en estos momentos asumir la tarea. Nunca he buscado hacer carrera en estas funciones administrativas y cuando he actuado en ese sentido ha sido sobre todo a solicitud de estudiantes y colegas y para apoyar a la Escuela de Filosofía, y solamente durante períodos relativamente cortos. Más bien, creo en las personas jóvenes y talentosas, yo mismo participé hace ya algún tiempo (1973), en el arranque de la UNA siendo aún muy joven, recibiendo entonces la confianza de “los mayores“. La juventud tiene no solamente energía sino nuevas y necesarias capacidades analíticas y políticas. Solamente las nuevas generaciones de estudiantes y académico/as podrán recuperar las dimensiones políticas democráticas hoy escamoteadas en esta UNA, “hiper reglamentada y ultra excluyente” (Si acaso un 5 o un 10 por ciento del total de personas que estudiamos o trabajamos en la UNA, votamos directamente en los procesos electorales; no votan interinos/as -más del 65% del profesorado-, y vota solamente un reducido número de “representantes” estudiantiles y administrativos).

miércoles, 16 de febrero de 2011

La Cátedra Rodrigo Carazo Odio ya está muy activa





Fotos de una reunión reciente que tuvo lugar en las antiguas oficinas del Lic. Rodrigo Carazo, en su casa de Escazú. Aparecen Estrella Zeledón viuda de Carazo, la Dra. Cristina Zeledón, Coordinadora de la Cátedra, el Lic. Mario Carazo Zeledón, Presidente de la Fundación, el Director de Extensión de la UNA, Dr. Mario Oliva y el Dr. Juan Olivier Gómez Meza, representante de la Escuela de Filosófía en la Cátedra. En la fotografía de arriba también aparece Eduardo Saxe Fernández, Director de la Escuela de Filosofía. En esta oportunidad se ultimaron detalles para crear la Fundación y para la próxima inauguración oficial de la Cátedra. También se abordó el tema del proceso de ordenamiento y clasificación de la inmensa documentación que dejara el expresidente.